martes, 27 de septiembre de 2011

Dialogo entre dos desconocidos.


Comienzo a caminar, lentamente.
Mis pasos van sin dirección y mi mirada sin sentido.
Una sombra que cubre el camino, me hace despertar y darme cuanta que estoy en medio de la nada, ¿me habré perdido? o solamente estoy soñando y no me he dado cuenta
pero ¡bah! a quien ha de importarle donde ande perdido, si ya casi ni tu me reconoces.
Son años, meses, semanas, días, horas, minutos, segundos de soledad que no se van.

De pronto aquel se da cuenta de cuan cerca estaban de llegar a la cima de aquella fantasía y ella no se explicaba como lo habían logrado
Ella:     bastante tiempo si verte mi príncipe azul
Aquel: ni te imaginas cuanto te he extrañado
Ella:    ¿es parte de la fantasía o será la realidad?
Aquel: en el mundo que estamos viviendo es posible que esto ocurra.
Ella:    Tengo miedo
Aquel: No temas.
Ella:    ¿sabes?
Aquel: ¿que?
Ella:    estoy feliz.
Aquel: ¿Por qué?
Ella:    Al fin siento que mi vida esta bien.
Aquel: Que bien
Ella:    Me costo trabajo encontrar a alguien como yo, pero lo halle.
Aquel: doy gracias al cielo y sus estrellas.
Ella:    ¿Por qué?
Aquel: Al fin escucharon mis ganas y se reunieron para replantearnos la vida. Ella:            ¿Qué vida?
Aquel: La nuestra, Nuestro secreto.
Ella: ¡¡CUIDADO!!

(LO TOMA DEL BRAZO Y SIN PENSARLO LO ARRASTRA UNOS CENTIMETROS MAS ADELANTE, UNA FUERTE RAFAGA DE AIRE CALIENTE CASI ACABA CON SU VIDA)

Irrealidad



De pronto todo comenzó a quedar grande, los árboles crecían y las flores aumentaban su tamaño al mismo tiempo.
Una hoja cae sobre mí, ya no es el mismo peso de antes, siento que me hunde y no me deja salir.
Cállate de una vez por todas y déjame hablar, ahora me toca a mi soñar, no quiero que destruyas mis sueños nuevamente, necesito respirar como lo hacia antes de verte llegar.


El sol callo en medio del bosque, la oscuridad llego tras de el, ya no nos vemos, no nos tocamos, no sabemos nada.

Cambios


El espejo callo sus labios cuando la vio entrar, no dijo nada.
El la miro e inquieto sonrió.
La alegría no la opacaba y sus labios comenzaban a desaparecer
junto con el pálido color rosa que llevaba en su cartera.
y se pregunto cuando ya no poda decir nada: ¿que me pasa?
Y el respondió: estas cambiando, no temas.

Objeto volador



Mira quien viene ahí, espera (un silencio) no te muevas.
Desde el cielo viene bajando una nave, extraña, cosmopolita, grandiosa.En su interior se halla un extraño ser. No lo mires que te puede hipnotizar. La nave esta a cinco metros de mi cabeza, una sirena que suena y suena, todos tenemos miedo. No nos movemos, aunque por dentro es lo que mas deseamos.

¡¡Corre!! ¡¡Corre!! ¡¡Corre!! Vienen bajando y traen armas muy cargadas
¡¡Corre!! ¡¡Corre!! ¡¡Corre!! Que solo quieren hacernos daño.

*Desde el día del avistamiento jamás nadie supo de ellos, solo quedan pedazos de colores rasgados por las manchas de aquel meteorito lleno de rabia que había explotado en la mente de nuestros inocentes.

Y sepan que algún día se volverán a ver.

Hacia atrás.

Aveces nos dejamos llevar por el susurro del aire mientras nuestros pulmones absorben una a una las palabras. Toco cada parte de mi cuerpo para ver si todo sigue igual y tu sonríes sin decir que estoy mal. Jugamos a saber, sin pretender ser el mejor pero es absurdo pensar que algún dia llegaras a serlo. Toma mi mano, ven conmigo y deja ya de pensar en lo que no fue, detén tu mente y escucha el latido de mi corazón. Las palabras desaparecen en un suspiro y el viento corre tan rápido que ni tiempo tendrás de alcanzarlas.

Derrumbe

Detalles que impactan la mirada tranquila con la que llegué a tu habitación. Mi pensamiento se turba y siento algo raro e inquietante que por momentos me agrada pero entorpece mis movimientos. Observo la situación, las velas dan al lugar una apariencia distinta a lo que mis ojos percibieron anteriormente. Tocas la puerta y es extraño, porque no acostumbras a pedir permiso para entrar en tu propio territorio. Te dejo entrar y tu mirada parece sorprendida al ver que todo sigue igual. En tus manos tienes una botella de vino y dos copas. Intento ayudarte pero no me dejas, una lágrima recorre tu mejilla mientras sirves algo para beber. Me ofreces un trago, parece ser que estuvieran destinados para cada uno. Luego brindamos, nos miramos fijamente y no pregunto nada. Tu apariencia ha cambiado, te noto distante. Una fina hebra roja recorre mi cuerpo y me siento sereno, me invitas a tomar asiento y tu habitación parece más cómoda de lo que antes fue, mis ojos se comienzan a nublar y lentamente me voy recostando hasta llegar al final de aquel recorrido. Ahora piensas, por primera vez en toda la noche y te das cuenta que cada paso que diste, dejo al descubierto tu propia realidad y comprendes que te amaba más de lo que pensabas. Mientras, aquella lágrima que recorría tu mejilla cae fuertemente seguida de otra y tú me besas por última vez.

Sin miedo a nada.

El gatillo se acciono dejando atrás la soledad.
Comienza a correr la cuenta regresiva. Al mirar el espejo las imágenes corren una a una sin dejar espacio libre en mi mente. El sueño que alguna vez tuve de estar a tu lado se esfumo y el miedo comienza a teñir de rojo mis últimos minutos.
Mientras mi mano empuña el arma, levanto mi brazo y el reloj se detiene.

Lo que llamamos cotidianidad.

 El mundo avanza paralelo a mi imaginación, sigo el ritmo constante de las cosas, la gente, los pasos. Marco caminos, mientras oculto desvíos. La vía corta me lleva a caminos sin salida y vuelvo a mi lugar pero esta vez con mas ánimo. Siempre hay una buena noticia. Sabemos el secreto y lo podemos manejar.

Despojándose

A veces siento frío, otras sed. Me he alimentado del reproche de la gente y aun sigo en píe.
Ganas tengo de despertar un día de esta horrible pesadilla y salir corriendo sin dirección.
La mediocridad es algo con lo que viví durante muchos años y ya me estoy fatigando del sentido real que me hace existir. Al final del trayecto siento que lo he perdido todo, los caminos se han estrechado y solo tengo dos opciones. Vivir o dejar de existir.