domingo, 25 de diciembre de 2011

Dejar de pensar

La puerta esta frente a mi, camine miles de kilómetros para llegar hasta ella pero en un instante mi mente comienza a trabajar mas rápido de lo habitual. Intento tocar pero mis brazos no reciben señal para moverse. Permanezco inmóvil durante unos minutos que para mi son una eternidad. Ahora pienso, pienso, sigo pensando. La luna aparece súbitamente, he de haber estado más de lo que pensé en aquel lugar. Hace frío, corre viento en ambas direcciones, Las estaciones del año se dejan entrever como un carnaval de colores, el cielo pasa de oscuro a magenta una y otra vez. Ya no es miedo, no es inseguridad, no es desconfianza, es eso que no se puede describir, eso que sientes y dejas de sentir al instante en que pasa una nube negra por delante de tus ojos.

La puerta esta frente a el, se detiene a pensar por un instante como si recordara detalle a detalle todo lo que vivió y camino para llegar hasta ese lugar. Permanece inmóvil, ni sus brazos son capaces de levantarse para tocar a la puerta y encontrar su destino. Al parecer piensa mas de lo que actúa, debería haber llamado a penas llego. El cielo cambia de color y es extraño por esta época. Jamás había mirado algo tan maravilloso como un cambio de estación tras otro. ¿Se dará cuenta lo que pasa a su alrededor? ¿Estará bien? Creo que iré en su ayuda, parece no tener miedo, ha de ser una de aquellas nubes negras que se pasean por delante de nuestros ojos y nos inmovilizan hasta que logremos dar con lo que queremos.

He permanecido siglos esperando a que llegues y toques mi puerta, y sigo esperando sentado en mi sillón a oscuras en mi habitación. Desde la ventana logro ver a un sujeto que mira detenidamente hacia la puerta de mi casa. ¿Será que estas aquí? o ¿es una de mis tantas ideas que intento hacer reales a causa de la angustia de no verte llegar? Recuerdo aquella vez que por primera vez te vi, tu cara pálida ha de ser por el frío no dejo de preocuparme hasta ver que ya estabas mejor. Con el paso de los días nos fuimos conociendo y de a poco logramos una conexión indestructible hasta hoy. Se que estas aquí, pero tengo miedo de levantarme y caminar hacia esa puerta que no he abierto durante años. Creo que seguiré mis instintos, caminare y me dejare llevar hasta donde creo has de estar, abriré cautelosamente y no miraré, solo sentiré tu presencia y para luego abrazarte y no dejarte escapar, aunque se que como yo, has de querer quedarte por siempre a mi lado pero es inevitable pensar que después de tanto tiempo ya no quieras saber nada de mi. Me levanto, camino, doy un paso tras otro sin pensarlo, llego a la puerta, cojo la manilla y permanezco inmóvil.

Quizás sea un error haber llegado hasta acá, has de haber pensado que no quise saber nada de ti y me olvidaste. Quizás estas con alguien y puede que interrumpa. No quiero volver a hacerte daño así es que daré media vuelta y caminaré sin dar pie atrás, lo siento, me hubiese gustado que las cosas hayan sido diferentes pero dentro de mi torpeza esta el haberte dejado ir sin decirte lo importante que eras para mi. Hoy te siento, te respiro y te quiero tal y como solíamos hacerlo cuando nos vimos por primera vez. Adiós.

El joven da media vuelta y camina sin mirar atrás, ¿Qué ha de haberle ocurrido? Quizás tomo el camino equivocado y ha de seguir buscando para dar con su verdadero destino, creo que debí haberlo ayudado, conozco la zona como la palma de mi mano. Ya ha desaparecido, tan rápido como llego, si es que algo pude hacer ya no es tiempo de remediarlo. Intento regresar pero la puerta de aquella casa se abre repentinamente.

Seguí mis instintos, me levante, camine hacia tu encuentro, te respire por un instante, sentí tu presencia, pero no conseguí mas que una decepción, la imaginación me ha jugado una mala pasada, creo ha de ser la ultima vez que consiga volver a pensar en ti. Las ganas de tenerte conmigo son más grandes que lo que pueda esperar por verte llegar.

La casa se oscurece y el frío se asoma como jamás lo sentí, doy media vuelta de regreso a casa. El sonido ensordecedor de un disparo me pone alerta, miro hacia atrás, mientras observo como aquella casa ha dejado de existir.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Para tí


El viento cambia su rumbo, las cenizas han desaparecido por completo, ya no hay rastro de aquello que se consumió después de haber estado contenido en la desesperación y el encierro. Las almas dan vueltas y vueltas tratando de encontrarse de nuevo en algún lugar. Se intentan ocultar desesperadamente para no demostrar que no saben donde llegar. Corre veloz, da saltos de gran inmensidad, intenta volar lo mas alto que puedas. Cae, vuelve a caer, tropieza una y otra vez. El tiempo se detiene si es que así lo deseas…
Las ventanas de aquella habitación se abrieron repentinamente luego de un siglo de oscuridad, al fin se logró ver lo que había en su interior. Siempre estuvo ahí y jamás nadie fue capaz de ayudarlo a salir. El aroma cambió, el viento siguió su curso un tanto desconcertado después de haber pasado tiempo estancado, las aves reanudaron su canto y de a poco se comenzó a entrever un nuevo amanecer. Despierta lentamente y no recuerdes los años de oscuridad, solo siente el aire pasar por tu cara y te darás cuenta que lo que siempre estuvo ahí es tu hogar, que lo que se construye no se destruye, que el tiempo le da valor a las cosas y siempre se puede seguir avanzando con esfuerzo y dedicación. Nada es invencible, hasta una mas mínima piedra se puede desfragmentar y no por eso dejará de ser lo que es.