Hoy visite
al doctor, me hizo un par de preguntas antes de comenzar, creo han de haber
durado un par de segundos. Se silencio por un minuto mientras analizaba los
resultados y prosiguió, me dijo que tenia serios problemas mentales, que era
normal y no me preocupara, que hace algún tiempo había perdido la cabeza en algún
juego de azar, que las cosas ya no eran igual que antes, que actuaba sin
pensar, que no había tratamiento, pero que pronto estaría bien, que las
manzanas hacían bien en ayuna y que debía dejar de fumar tabaco mientras
viajaba en tren, me dijo que un viaje estaría bien, que necesitaba despejar la
cabeza, quizás las multitudes estaban afectando lo que hoy denominamos
conciencia.
Hoy visite
al doctor y en un intento desesperado porque me escuchara golpee fuertemente su
escritorio, me dijo que sin duda cada día el diagnostico avanzaría, que ya no
era capaz de rendir como lo hacia antes, que por mas que estudiara, seguiría creyendo
que las aves no vuelan, no caminan, no nadan, simplemente son, me dijo además que
las cicatrices que tenia en los brazos era el ultimo síntoma dentro de esta enfermedad,
que según sus libros se denominaba “ Síndrome de Glover” una especie
de glóbulos verdes en la sangre que alteran el sistema nervioso.
Hoy visite
al doctor y me dijo que las cosas no eran lo que parecían, que muchos años de
estudios y que el encierro en su mundo habían provocado una repentina separación
en su familia, me dijo que había abandonado a su mujer, que no quería ver a sus
hijos porque tenia miedo de que lo rechazaran, que deseaba con ansias recuperar
la familia que algún día tuvo y borrar de su cuerpo aquellas cicatrices que
obtuvo producto de un colapso mental, me dijo que sabia lo que le ocurría y que
agradecía mi estadía en esa sala, frente a aquel escritorio, frente a él.
Hoy visite
al doctor y fue extraño, llegue a mi casa y olvide el motivo por el que iba, quizás
agravé las cosas y lo que me ocurría era algo sin sentido.