viernes, 5 de abril de 2013

Al Universo.

Respiro lentamente mientras un aire cálido penetra en mi interior, hay paz, hay tranquilidad, hay felicidad. 
El sol esconde sus rayos y la luna aparece tan radiante como cada noche. 
No ha cambiado nada, el ciclo de la vida sigue tal y como debe ser. 
¿Que ha pasado? he crecido, he caído y he aprendido.

Al viento escribo y quizás sin ningún sentido.
Al cielo pido sin saber quizás si seré escuchado.
Algo hay, algo se esconde tras esa enorme manta de color celeste que cubre el origen donde radica nuestra vida.

Los días pasan y seguiré tropezando, no importa cuantas veces lo haga ya que es necesario.
El tiempo avanza y no vale oro, el tiempo es vida y debo disfrutarlo.
Las hojas caen al rededor de los árboles y yo caigo frente a ti.

Tu, el que me guía y escucha mis palabras sordas.
Tu, el que me sigue incondicionalmente y se preocupa de mi.
A ti te debo lo que soy y en lo que me he convertido.
Un ser de luz.

Quiero avanzar y mis pies se tropiezan una vez mas.
Vuelvo a caer y ahí estas para cobijarme en tus brazos.
Brazos que desconozco por cierto.
Pero me basta saber que existen y así caer libremente.

La luna se esconde y con ella el fracaso.
El sol vuelve a brillar cada mañana como si volviéramos a nacer.
El éxito despierta con sueño pero a lo largo del día se ha de recomponer nuevamente.

Mis ojos dan gracias de volver a mirar.
Mis oídos felices de volver a escuchar.
Mis labios mudos anuncian sus primeras palabras 
Mientras yo comienzo a brillar.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Sin titulo.


En oportunidades inunda la mente de tibios recuerdos congelados en el tiempo. Su mente pensante lo perturba a diario y en la desesperación solo se alcanza a sentir un ligero verborreo saliendo de su boca.

Palabras vienen y van mas no tienen explicación al respecto. De a poco su cuerpo comienza un movimiento intenso y disociado, las manos proyectan un camino inalcanzable mientras desde su interior una luz cegadora renace, desprendiendo de a poco cada fragmento de piel.

Ni un grito, ni una palabra, ni un lamento. Entendió que debía comenzar nuevamente, las heridas de guerra pronto sanarían y un gran corazón le acompañaría.

martes, 19 de junio de 2012

Primera Muestra


Hoy visite al doctor, me hizo un par de preguntas antes de comenzar, creo han de haber durado un par de segundos. Se silencio por un minuto mientras analizaba los resultados y prosiguió, me dijo que tenia serios problemas mentales, que era normal y no me preocupara, que hace algún tiempo había perdido la cabeza en algún juego de azar, que las cosas ya no eran igual que antes, que actuaba sin pensar, que no había tratamiento, pero que pronto estaría bien, que las manzanas hacían bien en ayuna y que debía dejar de fumar tabaco mientras viajaba en tren, me dijo que un viaje estaría bien, que necesitaba despejar la cabeza, quizás las multitudes estaban afectando lo que hoy denominamos conciencia.
Hoy visite al doctor y en un intento desesperado porque me escuchara golpee fuertemente su escritorio, me dijo que sin duda cada día el diagnostico avanzaría, que ya no era capaz de rendir como lo hacia antes, que por mas que estudiara, seguiría creyendo que las aves no vuelan, no caminan, no nadan, simplemente son, me dijo además que las cicatrices que tenia en los brazos era el ultimo síntoma dentro de esta enfermedad, que según sus libros se denominaba “ Síndrome de Glover” una especie de glóbulos verdes en la sangre que alteran el sistema nervioso.
Hoy visite al doctor y me dijo que las cosas no eran lo que parecían, que muchos años de estudios y que el encierro en su mundo habían provocado una repentina separación en su familia, me dijo que había abandonado a su mujer, que no quería ver a sus hijos porque tenia miedo de que lo rechazaran, que deseaba con ansias recuperar la familia que algún día tuvo y borrar de su cuerpo aquellas cicatrices que obtuvo producto de un colapso mental, me dijo que sabia lo que le ocurría y que agradecía mi estadía en esa sala, frente a aquel escritorio, frente a él.
Hoy visite al doctor y fue extraño, llegue a mi casa y olvide el motivo por el que iba, quizás agravé las cosas y lo que me ocurría era algo sin sentido.

domingo, 17 de junio de 2012

De cerros y Mar.


Las aves danzan al ritmo del viento mientras un hombrecito de pies descalzos avanza hacia la luz de un sigiloso amanecer. Las dudas han quedado atrás junto a los miedos y preocupaciones que algún día rondaron en su cabeza. Sus pasos son firmes y avanza con gran rapidez, ha de querer encontrarse pronto con su destino, quizás sea algo que ha deseado durante mucho tiempo y esta a pasos de encontrarse con el. Parece sereno, disfruta el susurro del viento desvanecerse en sus oídos, observa detenidamente el despegar de las aves para emprender el vuelo, siente y percibe las energías que el mundo esta a portas de depositar en su interior. No piensa, no razona, solo camina.
El sol se asoma a pasos gigantes, mientras descubre enormes cerros a su alrededor. No hay nada que impida su andar, solo sigue su camino y comienza a atravesar esas enormes superficies de tierra que para el son interesantes. Cae sin miedo mas de mil veces, ni sus pies heridos de tanto andar hacen que se detenga mientras una sonrisa se dibuja de a poco en su cara. Levanta la mirada tímidamente desconociendo saber donde se encuentra, lleva horas caminando pero sabe muy bien lo que desea encontrar.
Al fin ha llegado, se acerca lentamente, disfrutando cada instante que sus pies hacen contacto con el agua, de a poco se sumerge hasta encontrarse tapado por completo, el agua salada le permite salir a la superficie por aire para volver a adentrarse en un mundo donde no hay limites, donde su cuerpo se expresa libremente, donde las aves que vio en algún momento danzar se dejan caer para encontrar su alimento. Ahí donde terminan los cerros y comienza el mar. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Inspiración


Las palabras no fluyen, la noche no tiene sonido, no hay pájaros que canten ni nada que interrumpa mi concentración, a pesar del susurro que anidan mis oídos por motivar mi mente a escribir, es imposible sacar esta careta que lleva marcado mi nombre y apellido.
Un cigarro se consume mientras mis dedos buscan cada letra en el teclado para hacer de esta lectura algo coherente, borrar y escribir como un copy and page, interminable lectura y comienzo a sentir el sonido del aire que entra por mi ventana, me detengo y no puedo procesar nada, el sonido se hace cada vez mas fuerte y es lo único que alcanzo a percibir, no se que es lo que escribo pero se que algo importante esta a punto de ocurrir, algo se acerca y lo presiento, la ceniza del cigarro cae por tercera vez dentro de la taza que acabo de ocupar para tomar un agua caliente... voces, agua corriendo, el viento agudiza su sonido y entra rápido por mi ventana. Lo he de notar porque llevo solo calcetas puestas y mis pies se congelan de una manera sorprendente.
Lo que me trajo aquí fueron solo las ganas de escribir, la inspiración no llega siempre y cuando lo hace debo acudir a su encuentro. La puerta se abre súbitamente, la luz se apaga y mi corazón comienza a latir desesperadamente. No entiendo nada.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Dejar de pensar

La puerta esta frente a mi, camine miles de kilómetros para llegar hasta ella pero en un instante mi mente comienza a trabajar mas rápido de lo habitual. Intento tocar pero mis brazos no reciben señal para moverse. Permanezco inmóvil durante unos minutos que para mi son una eternidad. Ahora pienso, pienso, sigo pensando. La luna aparece súbitamente, he de haber estado más de lo que pensé en aquel lugar. Hace frío, corre viento en ambas direcciones, Las estaciones del año se dejan entrever como un carnaval de colores, el cielo pasa de oscuro a magenta una y otra vez. Ya no es miedo, no es inseguridad, no es desconfianza, es eso que no se puede describir, eso que sientes y dejas de sentir al instante en que pasa una nube negra por delante de tus ojos.

La puerta esta frente a el, se detiene a pensar por un instante como si recordara detalle a detalle todo lo que vivió y camino para llegar hasta ese lugar. Permanece inmóvil, ni sus brazos son capaces de levantarse para tocar a la puerta y encontrar su destino. Al parecer piensa mas de lo que actúa, debería haber llamado a penas llego. El cielo cambia de color y es extraño por esta época. Jamás había mirado algo tan maravilloso como un cambio de estación tras otro. ¿Se dará cuenta lo que pasa a su alrededor? ¿Estará bien? Creo que iré en su ayuda, parece no tener miedo, ha de ser una de aquellas nubes negras que se pasean por delante de nuestros ojos y nos inmovilizan hasta que logremos dar con lo que queremos.

He permanecido siglos esperando a que llegues y toques mi puerta, y sigo esperando sentado en mi sillón a oscuras en mi habitación. Desde la ventana logro ver a un sujeto que mira detenidamente hacia la puerta de mi casa. ¿Será que estas aquí? o ¿es una de mis tantas ideas que intento hacer reales a causa de la angustia de no verte llegar? Recuerdo aquella vez que por primera vez te vi, tu cara pálida ha de ser por el frío no dejo de preocuparme hasta ver que ya estabas mejor. Con el paso de los días nos fuimos conociendo y de a poco logramos una conexión indestructible hasta hoy. Se que estas aquí, pero tengo miedo de levantarme y caminar hacia esa puerta que no he abierto durante años. Creo que seguiré mis instintos, caminare y me dejare llevar hasta donde creo has de estar, abriré cautelosamente y no miraré, solo sentiré tu presencia y para luego abrazarte y no dejarte escapar, aunque se que como yo, has de querer quedarte por siempre a mi lado pero es inevitable pensar que después de tanto tiempo ya no quieras saber nada de mi. Me levanto, camino, doy un paso tras otro sin pensarlo, llego a la puerta, cojo la manilla y permanezco inmóvil.

Quizás sea un error haber llegado hasta acá, has de haber pensado que no quise saber nada de ti y me olvidaste. Quizás estas con alguien y puede que interrumpa. No quiero volver a hacerte daño así es que daré media vuelta y caminaré sin dar pie atrás, lo siento, me hubiese gustado que las cosas hayan sido diferentes pero dentro de mi torpeza esta el haberte dejado ir sin decirte lo importante que eras para mi. Hoy te siento, te respiro y te quiero tal y como solíamos hacerlo cuando nos vimos por primera vez. Adiós.

El joven da media vuelta y camina sin mirar atrás, ¿Qué ha de haberle ocurrido? Quizás tomo el camino equivocado y ha de seguir buscando para dar con su verdadero destino, creo que debí haberlo ayudado, conozco la zona como la palma de mi mano. Ya ha desaparecido, tan rápido como llego, si es que algo pude hacer ya no es tiempo de remediarlo. Intento regresar pero la puerta de aquella casa se abre repentinamente.

Seguí mis instintos, me levante, camine hacia tu encuentro, te respire por un instante, sentí tu presencia, pero no conseguí mas que una decepción, la imaginación me ha jugado una mala pasada, creo ha de ser la ultima vez que consiga volver a pensar en ti. Las ganas de tenerte conmigo son más grandes que lo que pueda esperar por verte llegar.

La casa se oscurece y el frío se asoma como jamás lo sentí, doy media vuelta de regreso a casa. El sonido ensordecedor de un disparo me pone alerta, miro hacia atrás, mientras observo como aquella casa ha dejado de existir.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Para tí


El viento cambia su rumbo, las cenizas han desaparecido por completo, ya no hay rastro de aquello que se consumió después de haber estado contenido en la desesperación y el encierro. Las almas dan vueltas y vueltas tratando de encontrarse de nuevo en algún lugar. Se intentan ocultar desesperadamente para no demostrar que no saben donde llegar. Corre veloz, da saltos de gran inmensidad, intenta volar lo mas alto que puedas. Cae, vuelve a caer, tropieza una y otra vez. El tiempo se detiene si es que así lo deseas…
Las ventanas de aquella habitación se abrieron repentinamente luego de un siglo de oscuridad, al fin se logró ver lo que había en su interior. Siempre estuvo ahí y jamás nadie fue capaz de ayudarlo a salir. El aroma cambió, el viento siguió su curso un tanto desconcertado después de haber pasado tiempo estancado, las aves reanudaron su canto y de a poco se comenzó a entrever un nuevo amanecer. Despierta lentamente y no recuerdes los años de oscuridad, solo siente el aire pasar por tu cara y te darás cuenta que lo que siempre estuvo ahí es tu hogar, que lo que se construye no se destruye, que el tiempo le da valor a las cosas y siempre se puede seguir avanzando con esfuerzo y dedicación. Nada es invencible, hasta una mas mínima piedra se puede desfragmentar y no por eso dejará de ser lo que es.