jueves, 13 de octubre de 2011

Carta a mis padres.

Quiero que mi muerte sea lenta y dolorosa... debo pagar lo malo e irresponsable que he sido. Heredo a quien quiera un gran corazón lleno de amor, mi capacidad para amar y respetar, mi sabiduría, mi inteligencia... Pero a mis amigos los llevo conmigo, no los tranzo, no los regalo ni los heredo.
Hoy será una de aquellas noches en las que no pensaré, actuaré por intuición y me dejare llevar por aquello que invade la mente perturbada que me trajo hasta estas circunstancias. La rabia y la desesperación por hacer que esto acabe pronto me tiene sin cuidado, del mismo modo lo que pensaron, piensen o dejen de pensar. Será todo tranquilo, llorare lo que tenga que llorar, reiré lo que tenga que reír mientras mis heridas se empapan de ese liquido denso y medio rojizo que recorrerá mi cuerpo de principio a fin.
Quien quiera llorar bienvenido sea, quien quiera reír conmigo, le seré eternamente agradecido y quien quiera seguir riéndose de mi a mis espaldas que lo haga sin cuidado que ni tiempo me daré de venir a visitarle. En tierra descansara mi cuerpo hasta que esta atormentada mente llena de recuerdos y decepciones pueda subir ligeramente al lado de Dios y descansar en paz.
Mamá, papá ... me voy a suicidar. Y pierdan cuidado que pronto despertare de este sueño y volverá todo a la normalidad. Mamá, Papá ......


 ...  Los invito a viajar en mi Barco de Papel.

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